En sus vuelos, la tierra, se hizo una constante en la bitácora del Fénix. Estas visitas en el tiempo lograron ligar de una forma encarnada a aquel semi-Dios, con su objeto de admiración –el amor- que gestaban en su interior aquellos sutiles mortales. Tan conmovedora resultaba ser la imagen del fuego interno, provocado por el amor, que para renacer de sus cenizas cada 500 años, el ave magnánima, eligió permanentemente los volcanes que mas le gustaban en la tierra, para así atravesar los nuevos ciclos de resurrección, todo esto, para estar en cercanía con ese fuego que tanto le gustaba. Tras sus constantes renacimientos, al interior de los más imponentes volcanes, fueron varios ojos humanos los que pudieron observar la cualidad de este semi-Dios para burlar a la muerte y darle vida a la vida, soplando hacia el infinito el fatal destino que los mortales tenían como techo. Este observar fue trasmitido por diferentes culturas que inspirados por el ejemplo de vida eterna, generaron un culto por aquella ave, que los estimulaba a vivir, inspirados con su gracia divina.Al ser un público frecuente –el conjunto humano- de la inmortalidad encarnada del Fénix como algo factible, grandes líderes, reyes, hombres de poder e influencia en cada una de sus culturas, interpretaron y transmitieron a sus pueblos; gracias al ave inmortal, a la muerte como un paso a seguir, pero que no significaba; necesariamente, la última estación de nuestro existir. La vida para muchos, gracias al simbolismo de este semi-Dios, se hizo llevadera, ante la angustiosa muerte que nos tocaba a todos. Ahora, por influencia del milagro de la resurrección hecha ave, esta –la muerte- era vista como parte de un proceso de gracia que atravesamos todos los mortales, para así seguir existiendo después de nuestro deceso. La cotidianidad de todas estas culturas que conocieron de este milagro, interpretaron lo que vieron como un regalo, que a su vez, genero un sin numero de ritos, fiestas y cultos de parte de estos colectivos humanos a favor de la vida eterna. Todas estas costumbres se anclaron en la firme convicción del valor infinito de la vida en desmedro y burla de la muerte inexistente.
Lo que parecía ser una realidad de equilibrio y beneficio mutuo en la relación sostenida entre el semi-Dios volador junto con los mortales, donde el primero se regocijaba en ver a ese fuego interno provocado por el amor en los humanos y el segundo que motivado por el ejemplo de vida del Fénix creía en la inmortalidad de la que podrían tener porque la muerte no existe y es solo un paso, fue el inicio de una tempestad de odio por aquella influencia gestada por el Fénix sobre los humanos.
No todo resulto ser parte del equilibrio divino, como muchos creyeron, puesto que el mismísimo Dios del inframundo al ver lo que pasaba en las reacciones de los mortales hacia la muerte se enfureció de sobre manera. Aquella divinidad se sintió vulnerada por la influencia que genero esa ave en los mortales, que antes sentían temor por su mundo –lo cual de cierta forma gratificaba al Hades- y que ahora veían lo que el representaba con una sonrisa en la cara. Aquella disposición en esos finitos seres, celo en rabia e ira al Dios de los muertos. Sin quedarse de brazos cruzados, tomo represalias por tal insolencia generada hacia el mundo de los muertos, el Hades, se hizo presente en la tierra con constantes guerras, sequías, hambrunas, dolor, miseria y enfermedades, todo aquello para enrostrarles a los humanos el fatal destino del que aquellos seres insignificantes eran portadores. Este castigo fue implantado por voluntad del Hades, porque vio que los humanos habían osado creerse dueños de la vida eterna, que él y solo el resto de los dioses en el olimpo disponían. Con sus crueles acciones, busco remecer el alma y las convicciones de aquellos humanos que habían decidido burlarse de su mundo.
No contento con sus represalias de castigo hacia los humanos, y aun molesto con el ave magnánima, Hades decidió visitar a su hermano Zeus en el olimpo. El motivo de su visita, era pedirle a su hermano el sacrificio del Fénix…

Me gusta mucho la idea de burlar a la muerte dándole vida a la vida.
Mis alegrías siempre para esta propuesta.
Seguiré visitándote
4:12 PM
El cruel Hades...
Pienso que todos tendríamos que tener derecho a pensar aquello que nos haga sentir mejor,sin ser etiquetados por ello como las peores bestias,independientemente de los fanatismos de las religiones, quizás, a veces ése sea el problema: las religiones, y sobre todo las sectas, que en cierta forma no nos dejan ser libres. Quizás las religiones, son teorías, movimientos... ...hay que ser críticos. Puede que suene revolucionaria, no sé...
Y no digo que no crea en Dios. Pues algo me dice que existe, y si no existe, prefiero pensar que existe porque me hace sentir mejor.
Pero, no veo nada de malo, en pensar en una vida después de la muerte, con tal de sentirte mejor. La vida eterna suena bastante bien...
Interesante. Suena bello que viviera, el Fénix, cerca de los volcanes, y todo aquello que entraña, sobre todo lo de la vida eterna.
Besitos.
10:22 AM
wow...que post...fascinada...la historia del fénix...ufff...excelente
7:27 PM
me encantoooooo este post me dejo boca abierta!!
9:34 PM
Insisto el Ave Fenix... es una historia que me atrapa, pero me atrapa mucho como tu la redactas, haces que me emocione desde la primera linea... gracias por compartirla!
12:39 AM
Muy interesante blog. Hermosísimo "Los robles del lago".
Un abrazo y gracias por tu visita.
6:27 PM