Existe un destino inevitable para el ser humano, y este es la muerte.
La muerte, siempre la pensé; hasta hace poco, como una cuestión terrible y preocupante, como una incertidumbre de la vida, pero lo eh aceptado, y por fin de cierta forma obtengo una libertad mental con respecto a mi mismo ¡yupi! . Todo esto, principalmente referido a mi angustia existencial a nivel filosófico y de ese existencialismo asqueroso que laguneo mi pensar de forma negativa con respeto a como veía la vida y que estructuraba ese “ego” en mí, ego que se representaba en lo que escribía como el joven existencial.
En este develar la muerte ante mis ojos, empatizo con mi destino existencial, y me doy cuenta de que la vida es elegantemente una travesía, donde uno crece y ve crecer a su alrededor. En esta travesía uno es piloto de una y “su” experiencia, que esta marcada por sabores y sin sabores, pero principalmente por el anhelo en la búsqueda de la felicidad como objetivo primordial; este es mi caso nose si el de Uds.
En este trayecto también se que voy a vivir muchas cosas, como todo viajero que abre sus brazos a ver el mundo, sin embargo tengo miedo a sentir el sufrimiento, tanto el que tendré que experimentar, como aquel que provoco en otros por mi acción en el mundo.
Me arrepiento de algunas cosas, pero tengo que sacar lo mejor de aquello para permanentemente renovarme y aprender de eso; que en definitiva son las que te ayudan a ser mejor persona. Hoy pierdo “algos” muy importante en mi vida, pero gano ¡muchisisimoooooooooooooo! Así que estoy sintiendo mucha felicidad.
En este momento les cuento a mis amigos blogeros; aquellos con los que me mensajero entre bloges desde hace un tiempo, de que en sus escritos eh aprendido a quererlos de una manera especial, por eso a esas personitas con las que me vincule, les cuento, que por un tiempo dejo de escribir, y no es porque no tenga que escribir ¡ojo! Porque motivación no me falta, sino que me encontré con algo que esperaba hace mucho tiempo, y este es mi maestro a nivel emocional e intelectual y con el que tengo por fin la oportunidad de leerlo en su obra final, les hablo de Alfred Schutz con el libro:
La muerte, siempre la pensé; hasta hace poco, como una cuestión terrible y preocupante, como una incertidumbre de la vida, pero lo eh aceptado, y por fin de cierta forma obtengo una libertad mental con respecto a mi mismo ¡yupi! . Todo esto, principalmente referido a mi angustia existencial a nivel filosófico y de ese existencialismo asqueroso que laguneo mi pensar de forma negativa con respeto a como veía la vida y que estructuraba ese “ego” en mí, ego que se representaba en lo que escribía como el joven existencial.
En este develar la muerte ante mis ojos, empatizo con mi destino existencial, y me doy cuenta de que la vida es elegantemente una travesía, donde uno crece y ve crecer a su alrededor. En esta travesía uno es piloto de una y “su” experiencia, que esta marcada por sabores y sin sabores, pero principalmente por el anhelo en la búsqueda de la felicidad como objetivo primordial; este es mi caso nose si el de Uds.
En este trayecto también se que voy a vivir muchas cosas, como todo viajero que abre sus brazos a ver el mundo, sin embargo tengo miedo a sentir el sufrimiento, tanto el que tendré que experimentar, como aquel que provoco en otros por mi acción en el mundo.
Me arrepiento de algunas cosas, pero tengo que sacar lo mejor de aquello para permanentemente renovarme y aprender de eso; que en definitiva son las que te ayudan a ser mejor persona. Hoy pierdo “algos” muy importante en mi vida, pero gano ¡muchisisimoooooooooooooo! Así que estoy sintiendo mucha felicidad.
En este momento les cuento a mis amigos blogeros; aquellos con los que me mensajero entre bloges desde hace un tiempo, de que en sus escritos eh aprendido a quererlos de una manera especial, por eso a esas personitas con las que me vincule, les cuento, que por un tiempo dejo de escribir, y no es porque no tenga que escribir ¡ojo! Porque motivación no me falta, sino que me encontré con algo que esperaba hace mucho tiempo, y este es mi maestro a nivel emocional e intelectual y con el que tengo por fin la oportunidad de leerlo en su obra final, les hablo de Alfred Schutz con el libro:
“Las estructuras del mundo de la vida”
Libro que no existía en mi país, pero que tras un viaje que mi Padre tubo a Argentina hace poco, llego a mis manos. Así que me dedicare a su obra, porque tengo un vinculo especial con él; que dicho sea de paso esta muerto (Alfred Schutz), pero que indudablemente en sus escritos sigue presente, y leyéndolo expresa aún su forma de ser en el mundo, visión que me lleva a veces al orgasmo ¿Nose si les a pasado leyendo a alguien? Donde dicen:
-Chucha este weon piensa igual que yo o puta que escribe lindo este weon.
Eso me pasa ahora con él, por eso mi repliegue cual bibliotecario (wena wena Roberto jejeje) a leer su pensar.
Aparte de este tiempo que tomo para leer a mi maestro, les cuento que estoy escribiendo cuentos y entro en etapa creativa nuevamente. Retomo la escritura que deje votada después de terminar el primero de ellos “una historia de fútbol”, para continuar con “historias de fútbol II”, “Historias de fútbol III” y proceso imaginativo del IV y V. Por eso les cuento que no me verán por el blog publicando (aunque tengo algunos borradores que publicare no muy seguido). Sin embargo espero hacerme el tiempo para visitarlos a Uds. y postearles con mucho cariño. No se preocupen ;)
Bueno les dejo un saludo fraterno a todos con los que me leo; no quiero poner nombres especiales, pero los que lean esto saben por las palabras que intercambiamos, por quien siento más cercanía que otros, o por lo menos espero que lo hayan notado.
Bueno un abrazo y nos leemos.

Hasta pronto, besos
4:01 AM
Buena Suerte y buena vida!
Besos Andrés
4:58 AM
Una corta pero profunda estadia por la Blogosfera, pero aquí estaremos para leerle, cuando ud nos quiera hacer participes de sus "sueños"...
Abrazo mil
DOSO
8:02 AM
¡ No nos dejes así! je,je,je, tranquilo ,pero, cuando postees avisa. Es un gusto leerte.
Buen maestro te has buscado; no sé porqué pero, me suena mucho su nombre. Seguro que sus lecciones son buenas.
Hasta pronto, blogamigo.
9:55 AM
Me parece excelente su idea, creo que me siento parte de esos cercanos suyos, a mi me ha pasado de leerlo y sentir gran empatìa, tambièn siento que que la vida es ocasiòn para algo, no algo que nos es dado y ya.
Por eso comparto su decisiòn y estarè al pendiente de su vuelta.
Quizà, leyendo a Alfred Schutz, tenga ganas de compartir algo, a mi me vendrìa muy bien.
Te dejo besos, Andrès.
12:44 PM
Te doy un regalo de despedida:
"Sentidos anónimos, sin razón.
ausentes, diminutos.
sentidos limitados, ajenos,
melancólicos.
sentidos atrofiados, mal educados
sin risas ni suspiros.
Insoportable existaencia cuando no hay limite al sin razón,
a la ausencia,
al pensar,
al sentir
Sentidos insaciables y traicioneros..."
Suerte
4:55 PM
Se que regresarás ya ves prometí irme y me regresaron... pero se que estarás aquí de vuelta... sabes que aunque no lo aparente, me encanta leerte :)
12:52 AM
...que mas???, no me cabe duda que este alejamiento tendra sus frutos, lo principal que te sigas enriqueciendo y algun dia vuelva a leerte, lo cual considero un privilegio.
Besos y mucha suerte
2:51 PM
Un gusto haberte leído y tenerte entre mis Blogueros. Saludos.
4:06 PM
Te extrañaremos y aunque suene cursi:; esto no es un adiós es sólo un hasta luego
2:12 PM